Cuando pensamos en alimentos que favorecen la aparición de caries, solemos imaginar caramelos, refrescos o bollería industrial. Sin embargo, algunos alimentos considerados saludables también pueden aumentar el riesgo de sufrir caries si no se consumen de forma adecuada.
Esto no significa que debamos eliminarlos de nuestra dieta, sino conocer cómo afectan a nuestros dientes y qué podemos hacer para proteger nuestra salud bucodental.

¿Cómo se forma una caries?
Las caries aparecen cuando las bacterias presentes en la boca transforman los azúcares de los alimentos en ácidos. Estos ácidos atacan el esmalte dental y, si el proceso se repite con frecuencia, pueden provocar la aparición de una cavidad.
No solo importa la cantidad de azúcar que consumimos, sino también la frecuencia con la que lo hacemos y el tiempo que los alimentos permanecen en contacto con los dientes.

Frutas deshidratadas
Las pasas, los dátiles, los higos secos o los orejones son alimentos ricos en fibra y nutrientes, pero también contienen una elevada concentración de azúcares naturales.
Además, su textura pegajosa hace que permanezcan adheridos a los dientes durante más tiempo, favoreciendo la acción de las bacterias.
Consejo: Consúmelos con moderación y cepíllate los dientes o enjuágate con agua después.

Plátanos maduros
El plátano es una fruta muy saludable, pero cuando está muy maduro contiene una mayor cantidad de azúcares disponibles y una textura que puede adherirse fácilmente a la superficie dental.
No es perjudicial por sí mismo, pero conviene mantener una buena higiene oral tras su consumo.

Zumos naturales
Aunque sean caseros y sin azúcar añadido, los zumos de frutas contienen azúcares naturales y ácidos que pueden favorecer tanto las caries como el desgaste del esmalte.
Además, al exprimir la fruta se pierde gran parte de la fibra, por lo que el azúcar se absorbe con mayor rapidez.
Siempre que sea posible, es preferible consumir la fruta entera.

Batidos y smoothies
Los batidos elaborados con frutas pueden parecer una opción muy saludable, pero al combinar varias piezas de fruta en un solo vaso aumenta considerablemente la cantidad de azúcares.
Si además se toman poco a poco durante la mañana o la tarde, los dientes permanecen expuestos al azúcar durante más tiempo.

Miel
La miel posee propiedades beneficiosas y puede ser una alternativa al azúcar refinado, pero sigue siendo un alimento rico en azúcares.
Desde el punto de vista dental, las bacterias de la boca utilizan esos azúcares exactamente igual que cualquier otro.

Barritas energéticas y de cereales
Muchas barritas que se venden como saludables contienen frutas deshidratadas, miel o siropes naturales.
Además, suelen ser pegajosas y permanecen adheridas entre los dientes, aumentando el riesgo de caries.

Cítricos
Las naranjas, limones o pomelos no producen caries directamente, pero su elevada acidez puede desgastar el esmalte dental.
Si el esmalte se debilita, el diente resulta más vulnerable frente a las bacterias.
Después de consumir alimentos muy ácidos, es recomendable esperar unos 30 minutos antes de cepillarse los dientes para evitar dañar un esmalte que se encuentra temporalmente más sensible.

Galletas integrales y pan
Aunque no tengan un sabor especialmente dulce, los hidratos de carbono también se transforman en azúcares durante la digestión.
Si además quedan restos entre los dientes, las bacterias pueden utilizarlos para producir los ácidos responsables de las caries.

¿Qué alimentos ayudan a proteger los dientes?
Afortunadamente, también existen alimentos que favorecen la salud bucodental:
Queso y otros lácteos, ricos en calcio.
Frutas y verduras crujientes como la manzana o la zanahoria, que estimulan la producción de saliva.
Frutos secos naturales sin azúcar añadido.
Agua, la mejor bebida para mantener una buena hidratación y ayudar a limpiar la boca.

La clave no es dejar de comerlos, sino saber cómo hacerlo
No debemos eliminar estos alimentos de nuestra alimentación, ya que muchos forman parte de una dieta equilibrada.
Lo realmente importante es:
Evitar picar continuamente entre horas.
Mantener una buena higiene bucodental.
Beber agua después de consumir alimentos azucarados o ácidos.
Acudir a revisiones periódicas con el dentista.

Conclusión
Muchos alimentos saludables también contienen azúcares naturales o ácidos que, si se consumen con mucha frecuencia y sin una correcta higiene, pueden favorecer la aparición de caries.
La mejor estrategia no consiste en dejar de comerlos, sino en conocer cómo afectan a nuestros dientes y adoptar hábitos que protejan nuestra sonrisa.
En Clínica Dental Giariber creemos que la prevención es el mejor tratamiento. Una alimentación equilibrada, una buena higiene oral y las revisiones periódicas son la combinación perfecta para disfrutar de una boca sana durante toda la vida.

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